El costo de criar un hijo

7 03 2012

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Libertad financiera

20 10 2011

Si a una persona se le pregunta  ¿cuál es su mayor sueño en la vida?, seguro que la mayoría contestará que quiere ser millonaria. Pero como no podemos vivir de sueños,  una opción factible es buscar nuestra libertad financiera, que es un concepto más importante que ser rico.

¿Qué significa la libertad financiera? Consiste en generar ingresos pasivos mayores a nuestros gastos. Es decir, lograr cubrir los gastos mensuales sin que dependan de ingresos provenientes de nuestro trabajo, sino de ingresos generados de nuestras inversiones.

El dinero sirve principalmente para: ganarlo, gastarlo, ahorrarlo o invertirlo. Dependerá de a qué etapa se le ponga mayor atención para tener las cuentas en rojo o en azul. En un mundo consumista como en el que vivimos muchas personas están atrapadas en trabajar más para ganar más y a la vez gastar más, y se olvidan de nociones como el ahorro y la inversión.

El camino que lleva a la libertad financiera no es corto ni fácil, pero vale la pena intentarlo. Comienza con una forma de pensar y de la manera  en que uno se relaciona con el dinero. La idea es no buscar administrar bien nuestro dinero solo cuando estemos en problemas, sino que debería ser un proceso constante y en todo momento.

¿Cómo empezar? El primer paso para alcanzar la libertad financiera es lograr generar ingresos  que nos permitan ahorrar y poder invertir.  Es factible obtener suficientes ingresos mediante un empleo, sin embargo, lo recomendable es hacerlo a través de un negocio propio. En esta etapa, no es necesario lograr altos ingresos, sino solo los necesarios para ahorrar y empezar a invertir.

El segundo paso es justamente lograr un ahorro a partir de los ingresos que genere. Tal vez esta sea la parte más difícil del proceso porque significa no gastar todo lo que obtenga, sino controlar nuestros gastos y ahorrar todo lo que se pueda. Acá ayuda tener un presupuesto para saber en qué se gasta y qué gastos se pueden evitar. Algunas personas, a fin de mes, separan un 10% de su sueldo y no lo tocan para nada, para ellos ese es su ahorro sistemático y ajustan su presupuesto con lo que les queda.

El último paso es realizar inversiones que nos aseguren ingresos pasivos que puedan cubrir nuestros gastos y así poder lograr nuestra libertad financiera. Por lo general, hay dos tipos de activos en que invertir: los activos que generan ingresos pasivos y los que generan ingresos de capital.

Los primeros son los que generan ingresos constantes sin que se tenga que hacer mucho por ellos, como por ejemplo inversiones en acciones que distribuyen dividendos, propiedades en alquiler o negocios en los que no participemos activamente. Los segundos, son activos que al pasar el tiempo aumentan de valor y cuando se realizan dan ganancias, como las acciones bursátiles, bonos del Tesoro, fondos de inversión o propiedades en venta, etc.  Luego de obtener  nuestras primeras ganancias lo ideal es que estas se reinviertan en adquirir nuevos activos.

Obviamente, con la incertidumbre que está viviendo el mundo debemos elegir con cuidado las opciones en las que apostaremos nuestro dinero para obtener buenos rendimientos. Acá ayuda hablar con personas que conozcan sobre inversiones para escuchar sus consejos.
No pierda el tiempo y empiece a juntar un capital para invertirlo de manera inteligente. Haga que el dinero trabaje para usted y con una actitud ganadora y perseverancia verá que puede alcanzar su libertad financiera.





¿OCUPAS TU TIEMPO DE LA MANERA CORRECTA?

6 09 2011

Si bien la mayoría de los ejecutivos comprende en un plano intelectual que el tiempo es su recurso más escaso, pocos hacen el esfuerzo de lograr una perspectiva estratégica de cómo ocupan las horas de su semana. Son todavía menos los que tienen un registro regular para ver si las prioridades a las que dicen dar la mayor importancia coinciden con la forma en que de verdad ocupan su tiempo. “Aquéllos a quienes catalogamos como líderes innatos saben cómo aprovechar su tiempo”, escribe Warren Blank en The 108 Skills of Natural Born Leaders (Amacom, 2001). Para quienes no tienen ese talento innato, he aquí algunos consejos.

 

Por  Melissa Raffoni, Harvard Business Review

1. Divida sus responsabilidades en categorías

Las categorías variarán según su función, pero deben ser tanto estratégicas como tácticas. Identifique no más de seis. Por ejemplo, piense en las siguientes:

  • Crecimiento y mejora. Esta categoría se enfoca en las oportunidades, no en las crisis, y suele ser aquélla en la que usted agrega más valor a su empresa. El desafío consiste en tener siempre un tiempo asignado a estas provechosas y sacrosantas actividades: no deje que otras cosas más urgentes y menos importantes las saquen de su
    agenda.
  • Manejo de personas. Tal vez le convenga dividir esta categoría en cómo gestionar hacia arriba, cómo gestionar con  sus pares y cómo gestionar a  sus subordinados. Los ejecutivos están muy conscientes de que el coaching y el mentoring les permiten maximizar su aporte a la empresa, pero especialmente en épocas de vacas flacas sirven para recordar que no se puede mejorar en eficiencia sin alinear a pares y jefes. Es más, todo el mundo concuerda en que la comunicación es clave, pero ¿cuántos le dedican tiempo realmente? En su premura por lograr las cifras prometidas, no deje que sus comunicaciones –en cualquiera de esas tres direcciones– se resienta.
  • Las responsabilidades primordiales del día a día. También puede subdividir esta área de acuerdo con su rol; por ejemplo, entre vender y prestar servicios.
  • Administración. Esto incluye tareas necesarias que van desde evaluar los recursos necesarios, pasando por entrevistar candidatos para un cargo, hasta responder e-mails. El costo agregado de estas aparentes pequeñeces lo puede sorprender.

2. Pregúntese qué porcentaje de su tiempo debería gastar en cada categoría

Antes de asignar porcentajes, Blank aconseja que se haga esta pregunta: “Si hoy quiero cumplir cabalmente mi rol de líder, ¿cómo usaré mejor mi tiempo?”. Para tener una respuesta, tome en cuenta sus diversos requerimientos de tiempo: las actividades que más lo potencian, las prioridades estratégicas de la empresa y las necesidades de corto plazo de sus supervisores, subordinados directos y clientes. Una vez que ha asignado los porcentajes, tradúzcalos en una cantidad de horas para cada categoría. ¿Es realista y sustentable la cantidad total de horas para el uso que les piensa dar? Para que sea útil, la forma en que asigna su tiempo tal vez deba cambiar trimestral, mensual o incluso semanalmente.

3. Asegúrese de estar alineado con sus superiores y colegas

Hable de la organización de su tiempo con su jefe y colegas clave; de ser posible, pídales que hagan lo mismo. Compartir sus cronogramas con su equipo le da foco y cohesión.

Cómo gestionar su tiempo

Ahora que tiene un plan para aprovechar su tiempo, todo lo que necesita es ser implacable a la hora de ejecutarlo.

Haga un catastro del uso de su tiempo.

Tome su última semana y evalúela de acuerdo con la forma nueva en que piensa asignar tiempo a cada categoría. Esto le dará una idea de cuántos ajustes tendrá que hacer para seguir adelante. Registre la forma en que usa su tiempo en un diario de la gestión de su tiempo; para muchos, basta con esa rutina para tener la mitad de la batalla ganada. “La última vez que escribí en un diario, me sorprendí al descubrir que cuando estaba en mi oficina pasaba la mitad del tiempo hablando por teléfono, ya sea recibiendo llamadas o dejando mensajes a personas que no estaban disponibles”, cuenta Elaine Biech en su libro The Consultant's Quick Start Guide: An Action Plan for Your First Year in Business (Jossey-Bass/Pfeiffer, 2001).

Los catastros del tiempo, dice Blank, también pueden “revelar cuándo y cómo usted se distrae de las cosas que importan”. Por ejemplo, ¿le sirve realmente su capacidad de desempeñar muchas tareas? De estahabilidad suele decirse que es un sine qua non entre las capacidades de la gestión moderna, pero un estudio realizado por Joshua Rubinstein, David Meyer y Jeffrey Evans en 2001 indica que las personas experimentan algo parecido al bloqueo de los escritores cada vez que tienen que pasar de una tarea a la otra. Mientras más complicada es la tarea que deja o asume, más tiempo le cuesta, es decir, se demora más en apropiarse de la nueva tarea, adoptar la mentalidad apropiada y volver a acostumbrarse cuando vuelva a la tarea original. El estudio estima que, con todo lo dicho, estos costos por cambio de tarea podrían reducir la eficiencia de una empresa entre 20% y 40%.

Practique el time-boxing.
Las listas de cosas por hacer sólo serán marginalmente útiles si usted
no fija los parámetros de cuánto tiempo quiere gastar en cada tarea. Cuando haga su lista, estime cuidadosamente el tiempo que requerirá para cada una, y asígnele una caja en su calendario (time-boxing). Esto no sólo le ayudará a terminar su lista, sino que también mejorará su habilidad para estimar los tiempos y gestionar las expectativas de quienes lo rodean. Particularmente, si usted es nuevo en su puesto o afronta una tarea nueva, pida ayuda para estimar el tiempo necesario para cada tarea; si no lo hace, corre el riesgo de no cumplir los plazos y gestionar mal las expectativas.

Ponga atención a sus áreas más débiles.

Si usted delega siempre las tareas en las que no es muy bueno, sus puntos débiles siempre lo acosarán. Reconozca sus debilidades, pero use la estructura para reforzarlas. Por ejemplo, muchos ejecutivos tienen problemas para decir no a los colegas que requieren de su tiempo de improviso. Haga saber a esas personas cuáles son sus prioridades para aprovechar su tiempo y aliéntelas a agendar reuniones con usted.

“La mayoría de las personas gestiona su vida al ritmo de las crisis”, escribe Stephen Covey en El liderazgo centrado en principios (Ediciones Paidós Ibérica S.A. 2008). “Las pocas veces que determinan sus prioridades es entre un problema y el siguiente”. Sin embargo, los ejecutivos eficaces se enfocan en las oportunidades, sostiene, y estructuran su tiempo de acuerdo a ellas.  “A menos que aparezca algo más importante –no más urgente–, debemos disciplinarnos para hacer según lo planeado”.





Pecados capitales emprendedores

31 08 2011

Estos días me encuentran preparando material nuevo para una serie de charlas y conferencias. Horas dedicadas a investigar y leer, y como suele suceder en estos procesos, la mente comienza a ir de un tema a otro, como un mono que salta de rama en rama. Un tema me atrapa y buscando conocer más, me encuentro con otro más apasionante y así la rueda gira…

De todos los temas que quiero incorporar a mi nuevo set de charlas hay uno que me daba vueltas en la cabeza y no le encontraba la vuelta justa: los Pecados Emprendedores, que es un tema apasionante y que comúnmente se confunde con los errores, que es una temática similar pero no exactamente igual. Un error no siempre es un pecado, pero un pecado siempre es un error.

Así fue que en plena búsqueda di con el blog del español, Javier Megías y además de un excelente sitio, ¡¡¡encontré lo que pensaba puesto en palabras!!!

Lo leí y releí y lo encuentro tan redondito que me que me tomo la libertad de compartir algunos fragmentos de la nota Los 7 Pecados Capitales del Emprendedor, que resumen mi posición:

“Los auténticos emprendedores, los que han levantado…

… las grandes, pequeñas y medianas empresas nunca se refirieron a sí mismos diciendo: “soy emprendedor”… sino más bien se consideraban luchadores que crearon empresas… dicho de otra forma, emprender es un estado, no un trabajo (a excepción de unos pocos emprendedores “en serie”, cuyo foco es precisamente la creación… pero son realmente pocos).

Entonces… ¿de donde viene esta curiosa moda  sobre el emprendimiento? En mi opinión, dedos factores aislados y contrapuestos:

  • Los gobiernos nacionales y autonómicos se han dado cuenta que si quieren construir un futuro en el que las regiones y países no compitan en precio sino en valor deben estimular de forma importante la creación de nuevas empresas (y ya de paso, aumentar la recaudación consecuencia de un número mayor de empresas que pagan impuestos).
  • El efecto “salvaje oeste”… lo que no es, ni de lejos, la búsqueda de los últimos espacios salvajes. ¿Sabéis quienes realmente fueron los que se forraron durante la época de la fiebre del oro? Los que fabricaban palas e instrumentos para buscar oro… no (la mayoría) de personas que lo buscaban.

Los pecados capitales del emprendedor

Todos cometemos errores, pero existen algunos que son especialmente graves para un emprendedor, dado que pueden afectar de forma importante a sus probabilidades de éxito, y que por lo tanto es importante conocer.

Lujuria

  • Dedicar meses a generar atractivos planes de negocio (los famosos business plan),imaginando quiénes serán sus clientes, cómo comprarán, que tamaño tiene el mercado… en lugar de salir a la calle, hablar con ellos, y preguntarles. Ojo, no digo que no sea importante tener un buen plan de negocio, pero no es la base. La base es encontrar el modelo de negocio, conseguir clientes y facturar
  • Obsesionarse buscando la idea perfecta, el planteamiento que a nadie se le ha ocurrido… lo siento, pero esto es 10% inspiración y 90% transpiración. No existe la idea perfecta… y aunque exista, la clave es la ejecución y no la ideación. Debes obsesionarte con probar, prototipar, ejecutar y volver a probar… y no con planificar.
  • Empezar sin tener objetivos ambiciosos, claros y cuantificados. Aunque luego cambiarán, sí que vale la pena tomarse un tiempo en hacer ésta reflexión… todo lo demás es autoengaño.

 Pereza

  • Aunque no es patrimonio exclusivo de los emprendedores, es muy habitual dedicar esfuerzo y tiempo sólo a la parte que más nos gusta (programar, diseñar, o como últimamente es muy habitual, los medios sociales). No generes buzz si no tienes nada detrás…
  • De la mano de lo anterior, la procrastinación (o postergación): tu mente no para de sugerirte otras cosas que podrías hacer primero, que seguro puedes acabar a tiempo…etc. y que en la práctica son o más agradables o tienes claro cómo hacerlas, y el grado de certeza es alto.
  • Tomárselo “con calma”. En una empresa recién creada, tienen que pasa cosas “relevantes” TODAS las semanas… si no es así, es que vas muy lento.
  • No querer vender el producto hasta que esté perfecto. Si no lo vendes, no sabes cuales son sus defectos (no sólo en el propio producto, sino en el mensaje, la forma, el interlocutor, el soporte…)
  • No haber “hecho los deberes” antes de emprender. La complacencia y la fe ciega en la idea llevan habitualmente al fracaso. Un ejemplo claro es el CEO que delega sus primeras ventas en otros. Creo que es absolutamente imprescindible que el CEO venda, mire a los ojos a sus clientes (o a sus trazas de Google Analytics), hable con ellos, escuche sus dudas y quejas y entienda sus problemas… de primera mano.

 Gula

  • Enamorarse de la idea, y pretender ejecutarla tal cual, sin escuchar al mercado. El 99% de las veces, de la idea original a la que se ejecuta no hay apenas similitudes, por lo que hay que saber pivotar desde el producto al modelo de negocio.
  • Quejarse de que no hay suficientes ayudas del estado para montar su negocio, que así no es posible emprender… seguro que sería genial que se subvencionasen más cosas, pero creo que uno de los cánceres que nos han llevado a ésta situación son lassubvenciones. Con que el estado no te ponga zancadillas, sobra.
  • Creer que será fácil conseguir financiación, que el dinero durará y que los gastos serán los esperados. Ahora mismo es muy difícil conseguir crédito, sea de un banco o de un inversor privado… y no lo dudes, se te acabará antes de lo esperado. Yo siempre recomiendo que dupliques los gastos y dividas los ingresos para tener una expectativareal.
  • Si consigue convencer a un inversor, o a alguna de las 3F (Friends, fools & familiy),derrochar el dinero en comprar mobiliario nuevo, en poner anuncios en prensa o en vallas publicitarias… justamente tras la primera ronda es cuando se debe vivir en modalidad “emprendedor indigente”, ya que cada peso debe estirarse para que dure lo máximo posible.

 Ira

  • Desanimarse, enfadarse y echarse atrás ante un fallo, problema o error. Emprender es una escalera de pequeños fracasos de los que aprender, y sin duda sufrirás muchísimos de ellos… así que prepárate mentalmente. La resiliencia (capacidad continuada de sobreponerse a las adversidades y ser perseverante) debe ser una de las principales cualidades de un emprendedor.
  • Frustrarse fácilmente por la falta de certeza que supone su actividad, punto especialmente relevante para los emprendedores que vienen de trabajar por cuenta ajena, típicamente un entorno mucho más ordenado. En una startup, lo único constante es que no sabes nada. Por ello, y de forma similar al punto anterior, un emprendedor debe ser capaz de aceptar que la incertidumbre es parte integrante de su actividad, y aprende a tratar el caos como un compañero más de trabajo.
  • Sin duda, la falta de foco y la indecisión son el problema más habitual del emprendedor. Dada la tremenda cantidad de tareas diferentes que requiere montar una empresa, es muy fácil perderse entre las no importantes. Por eso es imprescindible preguntarse ante cada tarea: ¿es crítica para llevar el proyecto a la calle?

 Envidia

  • Intentar copiar lo que funcionó a otros. Es importante conocer a la competenciadirecta e indirecta, pero sólo para entender sus negocios, puntos fuertes y puntos débiles. Si intentas competir con sus reglas y ser mejor que ellos estás muerto. No trates de ser mejor, esfuérzate en ser diferente.
  •  Fijar el modelo de negocio en la fase de planificación (donde realmente no se tiene demasiada idea sobre si éste es el más adecuado para su proyecto) y ejecutarlo tercamente sin esperar a recibir feedback… es mucho mejor dedicar la primera fase del proyecto a explorar en el mercado y con clientes reales cuál es el mejor modelo de negocio, consistente y sostenible, que saca más provecho de la proposición de valor de la empresa.

 Avaricia

  • No compartir información sobre el proyecto con otros emprendedores, clientes, proveedores, amigos, parientes… con todo el que quiera escucharte. De todos se aprende, lo importante es tener la mente abierta para escuchar nuevos planteamientos, ideas, críticas…etc. (hay una fina línea entre estar seguro de tu proyecto, digerir las críticas y ser un suicida…)
  • Ante un proyecto que da signos de no funcionar tras bastante tiempo, convencerse quela culpa es del mercado que todavía no lo ha sabido entender. En algunos casos excepcionales es así, y aún en éste caso, si no hay mercado, no hay dinero. Tan importante como hacer el plan de negocio al principio es el decidir bajo que conjunto decondiciones habrá que matar el proyecto…y no engañarse con la falta de rentabilidad.
  • Intentan atesorar clientes, de forma similar a Gollum. El cliente debe querer estar con nosotros porque le encanta nuestro producto, porque se siente el rey… no porque es un infierno cambiar de proveedor
  • Considerar que, si les gusta a ellos, le tiene que gustar al cliente. Hay que hacer un autentico ejercicio de empatía y sentir lo que necesita el cliente, y que toda nuestra experiencia de uso le dé respuesta.  

Soberbia

  • Falta de humildad… y no perderse ni un solo “sarao” (lo que supone muchas veces 4-5 saraos semanales), con el agravante de querer dar sesudos consejos a otros emprendedores “noveles”… Creo que no sólo es un error, sino es irresponsable. Eso se puede hacer una vez tienes varios casos de éxito a tu espaldas, y te puedas permitir dar consejos basados en tu experiencia, si  no es una peligrosa arrogancia. El tiempo del emprendedor se debe llenar de hablar con clientes y con proveedores, pelear lasfacturas no cobradas, negociar con los bancos, mejorar su producto… no asistiendo a “saraos”
  • Obsesionarse con la perfección. Excepto en la “salsa secreta” (mojo) de tu proyecto, es perfectamente aceptable coger la fruta más baja.  Y aún así en la proposición de valor clave, es mejor sacarlo pronto e ir aprendiendo que sacarlo tarde… y estar muerto.

Considerar que no hace falta ayuda, que se puede ir sólo. Todo emprendedor debe tener cierto conocimiento (sobre todo al principio) de muchas áreas muy separadas(marketing, finanzas, tecnología…etc.), pero es virtualmente imposible que alguien tenga todas esas capacidades al nivel de profundidad que se requerirá más adelante. Busca compañeros que te complementen y con los que tengas empatía, un equipo que rema en la misma dirección es la clave de una buena ejecución (lo que es muy diferente del buscar socios para evitar el miedo de la soledad, una muy mala idea)





De donde vienen las buenas ideas?

4 08 2011




Como construir un futuro exitoso

4 08 2011

Para construir un futuro exitoso es necesario ir transformando el presente, ya que el futuro lo construimos a diario con nuestras acciones, nuestra forma de pensar, la influencia de nuestro entorno y lo que estemos dispuestas a cambiar en nuestro presente para mejorar nuestro futuro.

El éxito es un concepto diferente para cada persona, para unos puede ser lograr una estabilidad emocional, para otros un logro económico, una mejora laboral….pero todo esta basado en el deseo de mejora innato en laspersonas, y para mejorar tienes que empezar a  hacer cambios hoy y ahora, recuerda que los grandes cambios empiezan por cambiar las cosas pequeñas.

Una de las cosas que tenemos que mejorar la mayoría de las personas son los hábitos, si quieres cambiar tu futuro, no sigas haciendo lo mismo todos los días, empieza a cambiar actitudes y hábitos que te limitan, proponte una meta medible, o sea que puedas cumplir sin agobiarte y acostúmbrate a perseguirla hasta que se convierta en un hábito.

Haz estos pequeños ejercicios que te llevarán a grandes metas.

– Implanta un hábito

Si eres de esas personas que les falta organización, empieza con algo sencillo, organizar tus papeles, tus armarios, parece una tontería pero no lo es, es ir implantando hábitos que cada vez  te costará menos seguir y te harán sentir una gran satisfacción.

– Fíjate una meta

No te crees una gran meta de pronto, será difícil de cumplir y eso te va a generar frustración  y pensamiento negativo sobre tu forma de actuar, procura que sea una meta medible y escalonada y ve subiendo los peldaños poco a poco pero con constancia.

-Celebra tus logros

Cada cosa, hábito o actitud que vayas cambiando celébrala, imagínate cuanto has cambiado y mejorado con el paso del tiempo y tu nueva forma de pensar, disfruta cada pequeño logro porque será la base de tus grandes éxitos.

Estas pautas te ayudarán a mejorar tu presente y sentarán la base de tufuturo.





Mañana puede ser muy tarde

22 10 2010

Si estas enojado con alguien, y nadie hace nada por arreglar la situación…arréglala tu.
Tal vez hoy, esa persona todavía quiera ser tu amiga,
y si no la arreglas, tal vez mañana puede ser muy tarde.

Si estas enamorado de alguien, pero esa persona no
lo sabe…díselo.
Tal vez hoy, esa persona también este enamorada de ti
y si no lo dices hoy, tal vez mañana puede ser muy tarde.

Si te mueres con ganas por darle un beso a
alguien… dáselo.
Tal vez esa persona también quiere un beso tuyo, si no
se lo das hoy, tal vez mañana será muy tarde.

Si todavía amas a una persona que crees que te ha
olvidado… díselo.
Tal vez esa persona siempre te ha amado y si no se lo
dices hoy, tal vez mañana será muy tarde.

Si necesitas un abrazo de un amigo… Pídeselo.
Tal vez ellos lo necesitan más que tu, y si no se lo
pides hoy, mañana será muy tarde.

Si de verdad tienes amigos a los cuales
aprecias… díselo.
Tal vez también te aprecian, y si se van o se alejan,
tal vez mañana puede ser muy tarde.

Si quieres a tus papás, y nunca has tenido la
oportunidad de demostrarlo… hazlo.
Tal vez hoy, tienes ahí para demostrárselos, pero si
se van, tal vez mañana puede ser muy tarde.