Libertad financiera

20 10 2011

Si a una persona se le pregunta  ¿cuál es su mayor sueño en la vida?, seguro que la mayoría contestará que quiere ser millonaria. Pero como no podemos vivir de sueños,  una opción factible es buscar nuestra libertad financiera, que es un concepto más importante que ser rico.

¿Qué significa la libertad financiera? Consiste en generar ingresos pasivos mayores a nuestros gastos. Es decir, lograr cubrir los gastos mensuales sin que dependan de ingresos provenientes de nuestro trabajo, sino de ingresos generados de nuestras inversiones.

El dinero sirve principalmente para: ganarlo, gastarlo, ahorrarlo o invertirlo. Dependerá de a qué etapa se le ponga mayor atención para tener las cuentas en rojo o en azul. En un mundo consumista como en el que vivimos muchas personas están atrapadas en trabajar más para ganar más y a la vez gastar más, y se olvidan de nociones como el ahorro y la inversión.

El camino que lleva a la libertad financiera no es corto ni fácil, pero vale la pena intentarlo. Comienza con una forma de pensar y de la manera  en que uno se relaciona con el dinero. La idea es no buscar administrar bien nuestro dinero solo cuando estemos en problemas, sino que debería ser un proceso constante y en todo momento.

¿Cómo empezar? El primer paso para alcanzar la libertad financiera es lograr generar ingresos  que nos permitan ahorrar y poder invertir.  Es factible obtener suficientes ingresos mediante un empleo, sin embargo, lo recomendable es hacerlo a través de un negocio propio. En esta etapa, no es necesario lograr altos ingresos, sino solo los necesarios para ahorrar y empezar a invertir.

El segundo paso es justamente lograr un ahorro a partir de los ingresos que genere. Tal vez esta sea la parte más difícil del proceso porque significa no gastar todo lo que obtenga, sino controlar nuestros gastos y ahorrar todo lo que se pueda. Acá ayuda tener un presupuesto para saber en qué se gasta y qué gastos se pueden evitar. Algunas personas, a fin de mes, separan un 10% de su sueldo y no lo tocan para nada, para ellos ese es su ahorro sistemático y ajustan su presupuesto con lo que les queda.

El último paso es realizar inversiones que nos aseguren ingresos pasivos que puedan cubrir nuestros gastos y así poder lograr nuestra libertad financiera. Por lo general, hay dos tipos de activos en que invertir: los activos que generan ingresos pasivos y los que generan ingresos de capital.

Los primeros son los que generan ingresos constantes sin que se tenga que hacer mucho por ellos, como por ejemplo inversiones en acciones que distribuyen dividendos, propiedades en alquiler o negocios en los que no participemos activamente. Los segundos, son activos que al pasar el tiempo aumentan de valor y cuando se realizan dan ganancias, como las acciones bursátiles, bonos del Tesoro, fondos de inversión o propiedades en venta, etc.  Luego de obtener  nuestras primeras ganancias lo ideal es que estas se reinviertan en adquirir nuevos activos.

Obviamente, con la incertidumbre que está viviendo el mundo debemos elegir con cuidado las opciones en las que apostaremos nuestro dinero para obtener buenos rendimientos. Acá ayuda hablar con personas que conozcan sobre inversiones para escuchar sus consejos.
No pierda el tiempo y empiece a juntar un capital para invertirlo de manera inteligente. Haga que el dinero trabaje para usted y con una actitud ganadora y perseverancia verá que puede alcanzar su libertad financiera.

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¿OCUPAS TU TIEMPO DE LA MANERA CORRECTA?

6 09 2011

Si bien la mayoría de los ejecutivos comprende en un plano intelectual que el tiempo es su recurso más escaso, pocos hacen el esfuerzo de lograr una perspectiva estratégica de cómo ocupan las horas de su semana. Son todavía menos los que tienen un registro regular para ver si las prioridades a las que dicen dar la mayor importancia coinciden con la forma en que de verdad ocupan su tiempo. “Aquéllos a quienes catalogamos como líderes innatos saben cómo aprovechar su tiempo”, escribe Warren Blank en The 108 Skills of Natural Born Leaders (Amacom, 2001). Para quienes no tienen ese talento innato, he aquí algunos consejos.

 

Por  Melissa Raffoni, Harvard Business Review

1. Divida sus responsabilidades en categorías

Las categorías variarán según su función, pero deben ser tanto estratégicas como tácticas. Identifique no más de seis. Por ejemplo, piense en las siguientes:

  • Crecimiento y mejora. Esta categoría se enfoca en las oportunidades, no en las crisis, y suele ser aquélla en la que usted agrega más valor a su empresa. El desafío consiste en tener siempre un tiempo asignado a estas provechosas y sacrosantas actividades: no deje que otras cosas más urgentes y menos importantes las saquen de su
    agenda.
  • Manejo de personas. Tal vez le convenga dividir esta categoría en cómo gestionar hacia arriba, cómo gestionar con  sus pares y cómo gestionar a  sus subordinados. Los ejecutivos están muy conscientes de que el coaching y el mentoring les permiten maximizar su aporte a la empresa, pero especialmente en épocas de vacas flacas sirven para recordar que no se puede mejorar en eficiencia sin alinear a pares y jefes. Es más, todo el mundo concuerda en que la comunicación es clave, pero ¿cuántos le dedican tiempo realmente? En su premura por lograr las cifras prometidas, no deje que sus comunicaciones –en cualquiera de esas tres direcciones– se resienta.
  • Las responsabilidades primordiales del día a día. También puede subdividir esta área de acuerdo con su rol; por ejemplo, entre vender y prestar servicios.
  • Administración. Esto incluye tareas necesarias que van desde evaluar los recursos necesarios, pasando por entrevistar candidatos para un cargo, hasta responder e-mails. El costo agregado de estas aparentes pequeñeces lo puede sorprender.

2. Pregúntese qué porcentaje de su tiempo debería gastar en cada categoría

Antes de asignar porcentajes, Blank aconseja que se haga esta pregunta: “Si hoy quiero cumplir cabalmente mi rol de líder, ¿cómo usaré mejor mi tiempo?”. Para tener una respuesta, tome en cuenta sus diversos requerimientos de tiempo: las actividades que más lo potencian, las prioridades estratégicas de la empresa y las necesidades de corto plazo de sus supervisores, subordinados directos y clientes. Una vez que ha asignado los porcentajes, tradúzcalos en una cantidad de horas para cada categoría. ¿Es realista y sustentable la cantidad total de horas para el uso que les piensa dar? Para que sea útil, la forma en que asigna su tiempo tal vez deba cambiar trimestral, mensual o incluso semanalmente.

3. Asegúrese de estar alineado con sus superiores y colegas

Hable de la organización de su tiempo con su jefe y colegas clave; de ser posible, pídales que hagan lo mismo. Compartir sus cronogramas con su equipo le da foco y cohesión.

Cómo gestionar su tiempo

Ahora que tiene un plan para aprovechar su tiempo, todo lo que necesita es ser implacable a la hora de ejecutarlo.

Haga un catastro del uso de su tiempo.

Tome su última semana y evalúela de acuerdo con la forma nueva en que piensa asignar tiempo a cada categoría. Esto le dará una idea de cuántos ajustes tendrá que hacer para seguir adelante. Registre la forma en que usa su tiempo en un diario de la gestión de su tiempo; para muchos, basta con esa rutina para tener la mitad de la batalla ganada. “La última vez que escribí en un diario, me sorprendí al descubrir que cuando estaba en mi oficina pasaba la mitad del tiempo hablando por teléfono, ya sea recibiendo llamadas o dejando mensajes a personas que no estaban disponibles”, cuenta Elaine Biech en su libro The Consultant's Quick Start Guide: An Action Plan for Your First Year in Business (Jossey-Bass/Pfeiffer, 2001).

Los catastros del tiempo, dice Blank, también pueden “revelar cuándo y cómo usted se distrae de las cosas que importan”. Por ejemplo, ¿le sirve realmente su capacidad de desempeñar muchas tareas? De estahabilidad suele decirse que es un sine qua non entre las capacidades de la gestión moderna, pero un estudio realizado por Joshua Rubinstein, David Meyer y Jeffrey Evans en 2001 indica que las personas experimentan algo parecido al bloqueo de los escritores cada vez que tienen que pasar de una tarea a la otra. Mientras más complicada es la tarea que deja o asume, más tiempo le cuesta, es decir, se demora más en apropiarse de la nueva tarea, adoptar la mentalidad apropiada y volver a acostumbrarse cuando vuelva a la tarea original. El estudio estima que, con todo lo dicho, estos costos por cambio de tarea podrían reducir la eficiencia de una empresa entre 20% y 40%.

Practique el time-boxing.
Las listas de cosas por hacer sólo serán marginalmente útiles si usted
no fija los parámetros de cuánto tiempo quiere gastar en cada tarea. Cuando haga su lista, estime cuidadosamente el tiempo que requerirá para cada una, y asígnele una caja en su calendario (time-boxing). Esto no sólo le ayudará a terminar su lista, sino que también mejorará su habilidad para estimar los tiempos y gestionar las expectativas de quienes lo rodean. Particularmente, si usted es nuevo en su puesto o afronta una tarea nueva, pida ayuda para estimar el tiempo necesario para cada tarea; si no lo hace, corre el riesgo de no cumplir los plazos y gestionar mal las expectativas.

Ponga atención a sus áreas más débiles.

Si usted delega siempre las tareas en las que no es muy bueno, sus puntos débiles siempre lo acosarán. Reconozca sus debilidades, pero use la estructura para reforzarlas. Por ejemplo, muchos ejecutivos tienen problemas para decir no a los colegas que requieren de su tiempo de improviso. Haga saber a esas personas cuáles son sus prioridades para aprovechar su tiempo y aliéntelas a agendar reuniones con usted.

“La mayoría de las personas gestiona su vida al ritmo de las crisis”, escribe Stephen Covey en El liderazgo centrado en principios (Ediciones Paidós Ibérica S.A. 2008). “Las pocas veces que determinan sus prioridades es entre un problema y el siguiente”. Sin embargo, los ejecutivos eficaces se enfocan en las oportunidades, sostiene, y estructuran su tiempo de acuerdo a ellas.  “A menos que aparezca algo más importante –no más urgente–, debemos disciplinarnos para hacer según lo planeado”.





Seis formas de perjudicar una negociación

5 09 2011

El arte de negociar es muy importante en el mundo de los negocios y en la vida y, sin importar el nivel en que estés, la negociación forma parte fundamental del mundo de los negocios. Tampoco hay que pensar que la negociación sólo se utiliza en situaciones formales, como cuando vemos a los entes sociales, los sindicatos, los empresarios y el gobierno sentados alrededor de una mesa intentando llegar a un acuerdo sobre algo laboral o cuando se ve a empresas negociando un acueredo entre ellas.

La negociación también se ve en relaciones más diarias, entre los jefes y sus subordinados y entre los compañeros. Estas no serán procesos formales pero son negociaciones entre personas que quieren comunicar cosas y quieren conseguir cosas. Las seis formas que nos dan de cómo puedes perjudicar tu éxito en un proceso de negociación, y que explican en el artículo vinculado, son las siguientes:

 

  1. La mala preparación.
  2. Suponiendo que la torta a repartir es fija.
  3. No escuchar a tu adversario.
  4. Ser insensible a los aspectos o a las influencias culturales.
  5. Dedicar demasiada atención o demasiado poca atención a las bases de negociación.
  6. Aceptando una oferta lo demasiado rápido.

Formal o informal, sabiendo o sin saber, la negociación entre las personas se ven en todas partes y en situaciones muy distintas. Sin embargo, no es algo que se aprende en los cursos, ni en los iniciales ni en los más desarrollados. Conocer estos elementos nos pueden ayudar a mejorar.

Dada su importancia y su prevalencia, quizás deberíamos incluir algo de esto dentro de nuestro sistema educativo





Las mejores películas de negocios según los Presidentes de las escuelas de negocios

5 08 2011

La revista Business Week preguntó a los Presidentes de las escuelas de negocios en su lista de las mejores 30 que nos den su recomendación de sus películas favoritas con toque económico y los resultados de esta encuesta se ven a continuación.

Como parte de su recomendación también nos dieron unas líneas de por qué les parece interesante la película en el contexto planteado. La lista que resulta de esta encuesta es la siguiente (no traduzco los títulos, ya que esto de traducir títulos de películas suele demostrar demasiada creatividad):

 

  • Gungo Ho (1986), que habla del conflicto de culturas cuando una multinacional invierte en otro país.
  • Norma Rae (1979), hablando de la pelea para introducir un sindicato en una fábrica textil.
  • Patton (1970), hablando del liderazgo y del trato a los subordinados.
  • Moonstruck (1987), hablando de decir lo que sea para conseguir la venta.
  • Herb and Dorothy (2008), hablando de cómo un enfoque obsesivo consigue éxitos.
  • The Secret of My Success (1987), sobre un joven de pueblo iniciando su carrera en la gran ciudad.
  • Something Ventured (2011), la historia de los fondos de capital privado y de Silicon Valley.
  • Man in the Gray Flannel Suit (1956), cuando un ejecutivo de una gran empresa se rebela de la conformidad.
  • Repo Man (1984), donde profesionales persiguen sus objetivos en un mundo de negocios complicado.
  • Inside Job (2010), que describe la actual crisis dirigido por un amigo del profesor Nouriel Roubini. No hay más que decir.
  • Trading Places (1983), elegida porque piensan que te hace reflexionar sobre lo que se busca de la vida y del trabajo.
  • The Wizard of Oz (1939), supongo que porque representa cuánto éxito se puede tener con sólo una buena fachada y poca sustancia detrás.
  • House of Strangers (1949), habla del éxito de las microfinanzas en Nueva York, aunque no lo llamaban así entonces.
  • Animal House (1978), hablando de la formación y programas de liderazgo.
  • The Social Network (2010), los inicios de Facebook, con una buena mezcla de verdad y ficción.
  • The Godfather (1970), por su mantenimiento de valores personales.
  • Wall Street (1987), hablando del conflicto de una ética personal y las presiones profesionales.
  • 12 Angry Men (1957), por su análisis de la toma de decisiones de grupos y de la creación del consenso.
  • Up In The Air (2009), recuerda que, incluso las organizaciones más complejas, se relacionan con las personas.
  • Tunes of Glory (1960), hablando de un nuevo comandante en jefe que no consigue ganar la lealtad de su gente.
  • Barbarians at the Gate (1993), la historia de la compra hostil de RJR Nabisco por parte del fondo de capital privado KKR.
  • Risky Business (1983), sobre un emprendedor y los problemas del desarrollo de su negocio.
  • Citizen Kane (1941), análisis psicológico sobre la creación de un imperio de la prensa.
  • It’s a Wonderful Life (1946), demuestra que los negocios pueden ser positivos para la comunidad.
  • Other People’s Money (1991), hablando de la consecución del control corporativo.
  • A small Act (2010), demostrando cómo pequeñas acciones individuales pueden tener grandes impactos.
  • A Christmas Carol (1984), atiende a los elementos básicos de lo que es y debe ser la empresa.
  • Working Girl (1988), hablando de cómo tener éxito viniendo de modestas condiciones y sobre la dinámica empresarial, del robo de ideas y del avance profesional.
  • Invictus (2009), sobre el liderazgo inspiracional.
  • Too Big to Fail (2011), intentando hacer igual que Inside Job e intentando recaudar más.

Es bueno ver algunos clásicos en la lista, como 12 Angry Men, Citizen Kane y el Godfather, pero no aconsejo a nuestros lectores a limitar su aprendizaje sobre cómo tener éxito en el mundo de los negocios sólo con lo que pueden aprender viendo estas películas.





De donde vienen las buenas ideas?

4 08 2011




Como construir un futuro exitoso

4 08 2011

Para construir un futuro exitoso es necesario ir transformando el presente, ya que el futuro lo construimos a diario con nuestras acciones, nuestra forma de pensar, la influencia de nuestro entorno y lo que estemos dispuestas a cambiar en nuestro presente para mejorar nuestro futuro.

El éxito es un concepto diferente para cada persona, para unos puede ser lograr una estabilidad emocional, para otros un logro económico, una mejora laboral….pero todo esta basado en el deseo de mejora innato en laspersonas, y para mejorar tienes que empezar a  hacer cambios hoy y ahora, recuerda que los grandes cambios empiezan por cambiar las cosas pequeñas.

Una de las cosas que tenemos que mejorar la mayoría de las personas son los hábitos, si quieres cambiar tu futuro, no sigas haciendo lo mismo todos los días, empieza a cambiar actitudes y hábitos que te limitan, proponte una meta medible, o sea que puedas cumplir sin agobiarte y acostúmbrate a perseguirla hasta que se convierta en un hábito.

Haz estos pequeños ejercicios que te llevarán a grandes metas.

– Implanta un hábito

Si eres de esas personas que les falta organización, empieza con algo sencillo, organizar tus papeles, tus armarios, parece una tontería pero no lo es, es ir implantando hábitos que cada vez  te costará menos seguir y te harán sentir una gran satisfacción.

– Fíjate una meta

No te crees una gran meta de pronto, será difícil de cumplir y eso te va a generar frustración  y pensamiento negativo sobre tu forma de actuar, procura que sea una meta medible y escalonada y ve subiendo los peldaños poco a poco pero con constancia.

-Celebra tus logros

Cada cosa, hábito o actitud que vayas cambiando celébrala, imagínate cuanto has cambiado y mejorado con el paso del tiempo y tu nueva forma de pensar, disfruta cada pequeño logro porque será la base de tus grandes éxitos.

Estas pautas te ayudarán a mejorar tu presente y sentarán la base de tufuturo.





Soy el único responsable de mis actos

11 06 2011