Crece la microempresa

24 02 2009

Dos de cada tres empleos en el Perú están en el trabajo independiente y la microempresa familiar. Hace poco se terminó en el CIUP un estudio que usó el módulo del “Ingreso del trabajador independiente” de las Encuestas Nacionales de Hogares, entre el 2002 y 2006, para explicar los niveles y las tasas de crecimiento real de los ingresos en estos emprendimientos no agrícolas. En primer lugar, la experiencia laboral acumulada por el microempresario es clave para la sostenibilidad de los emprendimientos. Esto pone en evidencia el riesgo mayor de emprendimientos juveniles porque conllevan una elevada tasa de mortalidad. Por otro lado, sabemos que la fórmula del trabajo dependiente no va a ser la solución única para el empleo de cientos de miles de jóvenes que salen al mercado de trabajo todos los años. Por ello se requiere de emprendimientos microempresariales con las mayores posibilidades de éxito.

 

Aquí es donde entra a tallar el segundo resultado del estudio: el impacto positivo de los niveles de educación del emprendedor en la sobrevivencia y crecimiento de las microempresas. Si esto sucede con la educación tradicional peruana, que no tiene cursos de formación empresarial en ningún currículo público, creemos que una educación con mayor inclinación para el emprendedurismo aumentaría el impacto de la enseñanza en el éxito de los micronegocios, reduciendo la tasa de mortalidad de emprendimientos juveniles. De esta manera, los jóvenes no partirían de cero en el mundo de la microempresa, sino que ya habrían tenido experiencias concretas en el tema desde la escuela.

 

Asimismo, el estudio confirmó la potencialidad de formalizar empresas, pues en todos los casos se encuentra un impacto positivo del proceso de formalización en los ingresos del negocio y su potencial crecimiento. También destacó la necesidad de funcionamiento en un local fijo para la sostenibilidad del negocio. Ambos hallazgos son consistentes con las reformas de simplificación administrativa y facilitación de negocios que deben emprender los distintos niveles de gobierno. Sin embargo, llamó la atención la falta de relevancia de los programas de apoyo a las microempresas en varios de los modelos.

 

Por último, se identificó cierta desventaja en los emprendimientos femeninos, que puede tratarse de alguna discriminación por parte del consumidor, pero que más tiene que ver con las limitaciones de las mujeres en el mundo de la microempresa, por sus tareas familiares que no puede dejar de atender, y sus interrupciones temporales en el mercado por embarazo, parto y crianza inicial de los hijos.

 

En este sentido, las guarderías tienen un doble papel que cumplir: garantizar programas de estimulación temprana y nutrición adecuada en los niños, permitir reducir el período de interrupción de las mujeres y disminuir el impacto negativo de este fenómeno sobre sus ingresos y condiciones laborales.

 

Por: Gustavo Yamada Economista

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: